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Dragonfly

Nada de lo que hagas puede devolverme la vida (III)

Arqueó el espiñazo y se desperezó en la silla. Era muy tarde, pasa la medianoche. Salvo la luz que emitía un pequeño flexo y la pantalla del ordenador, a oficina estaba a oscuras. Y en silencio, solo roto por el ágil movimiento de sus dedos sobre el teclado, por el monótono zumbido del ordenador.
Ya casi había acabado. Apagó el ordenador, se puso en pié y se dirigió al siguiente. Había un folio sobre el teclado indicando lo que le pasasaba, al parecer el sistema operativo no funcionaba bien. La solución era sencilla: formatear el disco duro y volver a instalar el sistema operativo y el restro de programas.
Apenas una hora después había terminado, por fin. No le disgustaba trabajar hasta tarde, pero estaba realmente cansado, agotado. Un día muy largo, sin duda. Pese a todo.....
En la calle le soprendió una gélida noche de comienzos de noviembre. El cielo estaba despejado, el cierzo se encargaba de ello. La luna llena brillaba entre las siluetas oscuras y amenazadoras de los edificios. Se abrochó la cremallera de la chaqueta mientras camniaba hacia su montura. Sacó el casco y los guantes de debajo del asiento y se los puso. Instantes después cortaba el aire de la noche a lomos de la moto...
Pese a todo, la idea de volver a casa no le seducía en absoluto. No era tán solo el desorden y la suciedad lo que desagradaba, no. Ni siquiera la nevera vacía. La siemple idea de meterse en la cama le aterraba. Enfrentarse al inmsomnio o, aun peor, a un turbulento sueño plagado de pesadillas que se empeñaban en recordarle lo que trataba de olvidar por todos los medios.
A diferencia del disco duro de un ordenador, su memoria era mucho más caprichosa, no podía elegir que retener y que olvidar... Aunque aquello que recordara le hicera mucho daño...
Así que se metió en el primer bar que encontró en su camino y se emborrachó. El alba le sorprendio ebrio, tirado en un soportal, llorando....

Nada de lo que hagas puede devolverme la vida (IV)

Sus labios se torcieron en una mueca de contrariedad al ver la espada, rota por la mitad, sobre la cama.
A tomar por culo la espada- pensó.
En cualquier otra ocasión, todo lo que le rodeaba, todo el moviliario del piso, habría sufrido las consecuencias de su ira. Pero no en aquel momento. Le dolía el hombro izquierdo, la muñeca derecha, la cabeza..... Terminaba antes enumerando las partes de su cuerpo que no se quejaban amargamente.
En la calle, su moto agonizaba, con el carenado destrozado y brotando a chorros sus fluidos vitales: agua y aceite.
Y a tomar por culo la moto
Se preguntó que pensaría de aquello María. Pero ella estaba muerta y ya no tenía que preocuparse por espadas ni por vehículos. Ya no tenía que vivir con la muerte en los talones, siempre meditando cada el paso....
En aquel momento comprendió que no era mejor que aquellos a los que perseguía. Su destino y el suyo eran el mismo aunque se nergara a aceptarlo. Desde el instante en el que cruzó la linea que jamás debia haber cruzado, cuando comenzó a cazarlos, estaba condenado, al igual que lo estaban ellos.
Apartó de su mente aquellos negros (aunque ciertos) pensamientos y trató de ser práctico. Una nueva espada, un nuevo vehículo. Eso era lo que le hacía falta.
Conseguir una espada no iba a ser nada facil, mucho menos una obra de arte como la que tenía delante. Quizás un artesano pudiera repararla, quizás. Encontrar un artesano era aun mas dificil que comprar una nueva espada, así que desechó la idea. Le las tendría que apañar con cualquier objeto largo, afilado y restistente que encontrara. Quizás una guadaña o una hoz... si, definitivamente eso podía servirle.
En cuanto a lo otro.... Camiando lenta y pesadamente llegó al recibidor. En el suelo, junto a la puerta, su mochila. Rebuscó en su intierior hasta toparse con su preciado juego de ganzuas. Siempre podía robar un coche...
Se preguntó que le diría su madre si pudiera verle en ese momento: convertido en asesino y ladrón, escoria en un mundo podrido. Por suerte, ella también estaba muerta y no podía ver en que se había convertido su querido hijo...

Para todas....

Ella sa cansao de tirar la toalla
se va quitando poco a poco telarañas
no ha dormido esta noche pero no esta cansada
no mira ningún espejo pero se siente to’ guapa

Hoy ella sa puesto color en las pestañas
hoy le gusta su sonrisa, no se siente una extraña
hoy sueña lo que quiere sin preocuparse por nada
hoy es una mujé que se da cuenta de su alma

Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender
que el miedo te puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reir
porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto…
Hoy vas a conseguir
reir tanto de ti y ver que lo has logrado que…

Hoy vas a ser la mujé
que te dé la gana de ser
Hoy te vas a querer
como nadie ta sabio queré
Hoy vas a mirar pa’lante
que pa atrás ya te doy yo bastante
una mujé valiente, una mujé sonriente
mira como pasa

Hoy nasié la mujé perfecta que esperaban
ha roto sin pudore las reglas marcadas
Hoy a calzado tacone para hacer sonar sus pasos
Hoy sabe que su vida nunca mas será un fracaso

Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas conquistar el cielo
sin mirar lo alto que queda del suelo
Hoy vas a ser feliz
aunque el invierno sea frio y sea largo, y sea largo…
Hoy vas a conseguir
reir tanto de ti y ver que lo has logrado…

Hoy vas a descubrir que el mundo es solo para ti
que nadie puede hacerte daño, nadie puede hacerte daño
Hoy vas a comprender
que el miedo te puede romper con un solo portazo.
Hoy vas a hacer reir
porque tus ojos se han cansado de ser llanto, de ser llanto…
Hoy vas a conseguir
reir tanto de ti y ver que lo has logrado ohhhh…

BEBE - Ella

Un atardecer desde las nubes

Un atardecer desde las nubes

Sudores, el airecillo acariciando mi piel. La pista se acaba, hay que dejar la bici al borde del abismo, pensando en como leches vas a bajar por esa pista de pendiente bestial y llena de grava en penumbra. Pasito a pasito voy llegando a lo alto del cerro: una vista tremenda de ese mar de olivos, cereal y girasoles que se extiende bajo mis pies. Saco la cámara, me siento en una piedra y espero la llegada del ocaso

Las últimas rosas del verano

Las últimas rosas del verano

Solo para vosot@s....

De nuevo, Madrid...

Con esa sensación agridulce que produce el fin de aquello que de sobra sabías que iba a terminarse antes o después (las vacaciones, en este caso), cerre la puerta y subí al coche. Una vez en marcha, a ambos lados de la carretera se deslizaban paisajes de cereal, de girasoles, de olivos, de cerros yermos...
Conforme nos acercabamos a Madrid cada vez había más camiones, paquidermos mecánicos avanzando pesadamente con el poderoso rugir de los camiones.
Y, de repente, casi sin avisar, Madrid. No hay olivos ni almendros. Si centenares de coches, autobuses, asfalto, edificios ocultando el horizonte, prisas y ruido. Y mucha gente, por todos lados, en parte agobiante y en parte esperanzador.Apenas llego a casa, apenas desago la maleta, de nuevo para la uni, a buscar el maldito certificado de notas. A ver..... ¿donde habré puesto el metrobús? Mi mesa es de nuevo un pequeño caos, lo encuentro, marea en los cascos, unos cuantos escalones y de nuevo en la calle...
La universidad esta en plena ebullición: los nervios de los que se examinan en septiembre se mezclan con las miradas esperanzadas y un poco temerosas de los que andan liados con los trámites de matrícula..
Increiblemente apenas hay nadie en secretaría y pronto tengo entre mis dedos el certificado de marras. Ya que estoy le hago unas cuantas fotocopias.... Uff, vaya susto, casi me dejo la carpeta encima de la fotocopiadora. Luego para casa, que ya hay gusa...
Un beso para todos, ya estoy de vuelta y para quedarme....

Que tengas suertecita

Que tengas suertecita,
que te conceda la vida,
cada día, lo que mereces.
Que no te falte de nada,
que no te de la espalda, la esperanza.
Que encuentres el buen camino,
que sea el tuyo y no el mío y,
si es el mismo, enséñamelo.


Que no hagas caso de aduladores,
que no te fíes de los vencedores,
ganando competiciones,
elecciones y popularidad.

Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.

Que no te falte capacidad,
para discernir el más acá
del confuso más allá,
que es realidad aparte.
Que no pierdas más el tiempo,
que ser el rico del cementerio,
no es buen invento y es peor epitafio.
Que no te falte esa canción,
que repare tu corazón,
en el momento peor, que hayas conocido.


Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.
Que tengas suertecita.

Bunbury/ Que tengas suertecita....

Salía del hipercadyssa de comprar aguarrás y crema del sol, cuando en el cd ha empezado a sonar esta canción...
El sol de la mañana, fresquito y una canción...
De nuevo me he sentido... vivo
Muchos besos y "que tengais suertecita"

Nada de lo que hagas puede devolverme la vida... (I)

El agua tibia resbala sobre mi cuerpo, música suave de fondo y la promesa de una pronta cena bastan para que la semilla de un relato germine en mi cabecita loca...

Entró cual ciclón en los baños de la gasolinera, reprimiendo arcadas, con la mano izquierda tapándole la boca y la derecha sujetando una Katana con la hoja ensangrentada. No le dio tiempo a llegar al retrete. Su cuerpo se dobló con la siguiente arcada y comenzó a vomitar, manchando el suelo de los servicios. Eso le desagradó profundamente, era limpio y cuidadoso. Tratando de alcanzar el retrete resbaló en sus propios vómitos y se estampó de boca contra el suelo.
Comenzaba a recuperar el conocimiento cuando notó un olor a jazmín. Unas manos suaves y a la vez firmes le daban la vuelta, después le limpiaban el rostro lleno de sangre y de vómito. Sintió unos labios acariciando su oreja derecha. Y un susurro...
Nada de lo que hagas puede devolverme la vida
-Solo conseguirás arruinar la tuya-
Abrió los ojos y la vio, de pie junto a el, desafiante, altiva, con su pelo rubio recogido en una trenza y una espada en la mano izquierda..
-No lo olvides- le dijo
Parpadeó, apenas una décima de segundo y ya no estaba, había desaparecido delante de sus narices....
Después de que muriera había paseado por sus sueños, pero nunca se había topado con ella estando despierto. Nunca la había tenido tan cerca, nunca había escuchado su voz con tanta claridad, como si aun, aun, estuviera viva....

Nada de lo que hagas puede devolverme la vida... (II)

La luna brillaba en le cielo, bañando con su luz fría y mágica la bóveda celeste de un intenso azul. Una noche clara, transparente, a comienzos del verano.
El vehículo se deslizaba suave y veloz por la desierta autopista, devorando rectas sin fin, rectas que se perdían más allá del haz de luz de los faros.
Yo ocupaba el asiento del copiloto. Dormitaba. Había conducido durante todo el día. Estaba cansado. Además no me gusta conducir de noche.
Sentí unos dedos que tomaban delicadamente mi mano izquierda. Después, una sensación cálida y húmeda. Ella me besaba en el dorso de la mano, con suavidad infinita, sin apenas apartar la vista de la carretera.
Mi sueño era ligero, como el de un perro guardián, y esa leve maniobra me despertó. No abrí los ojos, no quería romper aquel instante mágico. Además, no me hacía falta abrir los ojos, podía imaginarla inclinada sobre mi, con su pelo rubio recogido en una cola de caballo, sus ojos vivaces, labios finos, sus suaves manos.
Viéndola nadie podía entrever la dureza que se ocultaba bajo aquel suave envoltorio. Yo la conocía de sobra. La primera vez que me tope con ella me partió el labio de un puñetazo. Es una larga historia, larga y complicada, paro basta decir que en aquel momento nos llevábamos bien. Yo la quería, desde el primer momento que la vi la quería.
Y creo que en aquel momento ella me quería también. O quizás, eso me hacía creer astutamente. Nunca logre intuir lo que pasaba por su mente.
Dejó mi mano sobré mi regazo y rió, suavemente, casi imperceptiblemente.

Mierda, mierda, mierda. El sueño había estado a punto de vencerme. No estaba tendido en un cálido lecho, ni en ningún otro lugar insospechado donde he dormido algunas horas, sino gas a fondo en quinta, aferrado al manillar de la RC 600 roja.
La maldita monotonía de la autopista y mi cansancio se habían aliado. Un poco mas y me la habría pegado.
La maldita monotonía de la autopista y mi cansancio. Y el recuerdo....
-¡Maldita sea! Está muerta, María está muerta y si te matas hoy no lograrás devolverla a la vida...-
Gritaba dentro del casco, luchando contra el sopor. Seguía rodando a tope en aquella noche clara, transparente. Tratando de devorar aquellas malditas rectas sin fin, agachado tras el pequeño carenado.
Lágrimas corrían por mis mejillas, mi voz enronquecía de tanto gritar, de tanto gritar su nombre, a mas de 150 por hora, tratando de encontrar un motivo para no estrellar mi montura contra la mediana de cemento.

(Madrid, diciembre de 2001)

World in my eyes

World in my eyes

Agosto, tarde, calor, sueño, Depeche Mode y los ojos marrones de S. atrapados en la pantalla de la cámara digital.

Let me take you on a trip
round the world and back
and you won’t have to move
you just sit still
Now let your mind do de walking
And let my body do the talkibg
Let me show you the world in my eyes
I’ll take yuo to de hightest mountain
To the deps on the deeepest sea
we wont’t need a map, believe me
Now let my body do the moving
And my hands do the shooting
Let me show you the world in my eyes

That’s all there is
nothing more than you can feel now
that’s all there is

Let me put you on a ship
on a long, long trip
your lips close to my lips
Al the islands in the ocean
all the heaven`s in de motion
Let me show you the world in my eyes

That’s all there is
nothing more than you can touch now
that’s all there is

Let me show you the world in my eyes

Depeche Mode/World in my eyes

Las luces del alba

Las luces del alba

Los cantantes del grupo Sexto sentido (www.sexto-sentido.com), después de despedirse con Entre dos tierras y The final count down, se tiraron el rollo y nos hicimos una foto con ellos. No salgo porque era el único sobrio para hacer la foto ;).
Después tocaba volver al pueblo, camino de sobra conocido y bastante corto (como 20 km). Plagado de curvas, eso sí, carretera estrecha y bacheada. Y las luces del Renault 21 de J. no estaban bien regladas, para nada. Ni una gota de alcohol en mis venas porque nunca bebo....
Eso ya lo sabía, lo que no me esperaba es que fuera tan dificil concentrarse en la conducción con 4 tios si no borrachos si bastante contentillos, cantando a voces el último éxito de Bisbal (Mamiiiiiii) -que sonaba a toda hostia en el radiocd-, sacando la cabeza por la ventanilla, aporreando el techo, dando patadas al asiento....
Como en una brubuja, me concentraba en el tacto de los pedales y en cada irregularidad de la carreterea, anticipandome a cada curva. La imagen del Seat Córdoba plateado volcado en el rastrojo permanecía en mi mente -cómo olvidarla-. Nada de hacer el tonto, despacito y buena letra.
Mientras trazaba las últimas curvas, con el alba saludándome, recordaba aquella madrugada infame. También veníamos de fiesta, pero esta vez más gente, como 10 repartidos en tres coches. Nosotros ibamos los primeros, no nos enteramos de nada hasta que, a punto de meterme en la cama, sonó mi móvil. Ya nos extrañamos de que tardaran tanto, pero, pese a un pálpito maldito, siempre piensas en que se pueden haber perdido o que han parado a desayunar. No era así, S. y J. habían tenido un accidende. No les había pasado nada, ni un rasguño... El coche no tanto, estaban esperando a la grua. Así que nos tocó desandar el camino para recogerles...
Nunca pordré olvidar esa escena: la luz de la mañana, S. de pie junto al montón de cosas que habían sacado del maletero, con una mezcla de tristez e inclredulidad en el rostro, el coche subido a la grua, en el rastrojo, y yo en medio de la carretera, mirando el asfalto, tratando de hacerme una idea de lo que había pasado. Aunque la verdad es que daba igual, porque todos estabamos bien y el coche era lo de menos.
Es agosto, abundan las fiestas e ir de pueblo en pueblo para disfrutarlas es lo más normal del mundo. Pero mucho cuidado a la vuelta: nada de alcohol para el conductor (se pueden hacer turnos, no es tan difícil) y despacito, que así se llega a todos lados....

Al llegar a casa, esta vez sin contratiempos, la luna y los primeros destellos del alba se me antojaron tan bonitos que no puede evitar hacerles una foto, aunque pare ello tuviera que encaramarme a una tapia. No quedó como esperaba, pero ahí está...
Solo a la mañana siguiente me di cuenta de que era viernes 13, suerte que no soy supresticioso...

Me pareció ver un lindo gatito..

Me pareció ver un lindo gatito..

Miradlo bien... ¿A que es mono? Monísimo si, pero le gusta demasiado la comida de mi madre y al menor descuido se cuela en la cocina y te deja sin comida. Sus majares preferidos son las croquetas, pero no le hace ascos a platos menos sofisticados como la pescadilla en salsa: fue capaz de entrar por una ventana apenas entreavierta, trepar a la encimera y coger un trozo de pesacadilla de una cacerola. Vamos, solo le falta abrir la nevera y servirse a su gusto.....

La cárcel del crepúsculo (IX y final)

La imágen holográfica se interrumpió. Con una mueca de contrariedad, Sofía desconecto el rudimentario proyector holográfico. El relato de aquel hombre de mediana edad le había mantenido con el corazón en un puño durante horas. Pero, desgraciadamente, el archivo estaba dañado, por lo que jamás iba a conocer el final de la historia. ¿Que les habría pasado a Miguel y a Rosa?. Daba igual. Le había costado 18 años, pero por fin había averiguado quienes eran sus padres. Y en cierto modo, conocía perfectamente el final del relato. Sus padres ya no estaba junto a ell, habían fallecido al poco de nacer ella...
Ahora todo comenzaba a estar claro, todo encajaba. Sus intuiciones, esa capacidad de adivinar el estado de ánimo de los que le rodeaban sin tan siquiera necesitar mirarles...
Todo encajaba....

Sentimientos...

El negro del asfalto se confundía con el del cielo, oscuro, amenazador. Según nos ibamos acercando a Madrid cada vez estaba más oscuro. Pronto las primeras gotas se estrellaron contra el parabrisas. Tráficó intenso de entrada, un autobús cambia de carril delante nuestro, mi padre y yo blasfemamos al mismo tiempo mientras él lo esquiva.
Madrid se me antoja enorme, ruidoso, todo sucede demasiado rápido.
Llego a casa, le doy un beso a mi hermana y desayuno. Un nuevo microondas en la cocina, el otro se ha petado. Enciendo la radio y una frase del locutor me sorprende:
Que les pongan un móvil a las hadas para poder mandarles mensajes
Pongo a cargar el móvil y las pilas de la cámara. Tengo que ir a la universidad a recoger el certificado de notas. Busco un paragüas y unos zapatos para no mojarme. Pongo el Tubular Bells en el cd y salgo de casa.
La lluvia es fría, pero se me antoja hermosa, la melodía que resuena en mis oidos también. El autobús llega pronto, se agradece. Me acomodo en el interior, me dejo llevar, mi vista se pierde en lo que ocurre tras los cristales...
Me topo con los ojos de una chica al volante de un Ford Puma plateado, levanta la vista y me sonrie.
Llego a la universidad. Está casi desierta. Con las suelas de los zapatos mojadas, el suelo de los pasillos resbala tanto como siempre. No hay cola en secretaría, pregunto y me dicen que aun no está el certidicado de notas, normal, es agosto.
De nuevo en la parada del autobús me siento tremendamente vivo, tanto que estoy a punto de llorar de alegría. Y doy gracias por estar vivo, solo eso, vivo, y poder sentir lo que siento y el millón de cosas que me quedan aun por sentir. Y recuerdo una frase de Blade Runner:
Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia..

Como un hidroavión, como un repartidor de pizzas, como una tormenta, llego, descargo mis post y me vuelvo a ir... Hasta septiembre!!!
Un millón de besos

Que el ridmo no pare

Me gusta bailar a oscuritas sin luz
y mi corazón haciendo tun tun tun


No es que Patricia Manterola sea santo de mi devoción, pero tenía esa parte de la canción que el ridmo no pare en mi cabecita loca justo al despertarme.
Mi vestimenta de hoy:

-Traje negro con rallitas blancas, monísimo
-Camisa azul
-Corbata gris
-Zapatos negros

(Y un complemento inesperado... EL PANTALÓN DEL PIJAMA!!!! No, si ya decía yo esta mañana que no encontraba el pantalón -corto- del pijama por ningún sitio, como lo iba a encontrar......).

Mi aspecto estaba caballo entre un niño repipi que va a hacer la comunión y un asesino a sueldo salido de una película de Tarantino (no llevaba katana ni recortada, la verdad es que ir a una entrevista de trabajo con una katana bajo el brazo tiene que ser una pasada).
Si, hijos, si: se me va la la pinza que da gusto...

En fin, que me pasé la mañana haciendo test psicotecnicos (por lo menos hacia fresquito) y a eso de las 12 una entrevista personal muy agradable (nada de preguntas extrañas estilo Blade Runner como "Defíname en una palabra a su madre).
Na, veremos que tal se da la cosa...
Y mañana, salvo fuerza mayor, de nuevo para la baja alcarria....
Besitos!!!! Os echaré de menos!!!

Dos días en la vida

Hay dos días en la vida
para los que no nací
dos momentos en la vida
que no existen para mí,
ciertas cosas en la vida
no se hicieron para mí
hay dos días en la vida
para los que no nací.

El primero de esos días
fue cuando te conocí
me atraparon tus mentiras
y me enamoré de tí,
del camelo de tus risas
de tus ganas de vivir
de la crueldad de tus caricias
por las que creí morir.

Hay dos días en la vida...

El segundo de esos días
fue justo el que te perdí
se fue tu cara bonita
y mis ganas de vivir,
se acabaron tus mentiras
y de todo aprendí
que hay dos días en la vida
para los que no nací.

Hay dos días en la vida...

Me tragué todo el veneno
el que llevaban tus besos
me empapé del sufrimiento
que escondía tu sonrisa.

Descubrí que con el tiempo
me perdí todo el respeto
compraste mis sentimientos
con tus labios de carmín.

Jarabe de palo/ dos días en la vida

De trenes, libélulas, barcas, lunas y otros delirios...

De trenes, libélulas, barcas, lunas y otros delirios...

Pues bueno, que ya estoy de vuelta. No se por cuanto tiempo, depende del resultado de la entrevista de mañana... pero de todas formas no creo que tarde muchos días en volver a habitar paisajes alcarreños.
El finde ha estado bastante bien, con cumpleaños (2), barbacoa para celebrarlos, botellón y esas cosas. También algunos bañitos en el pantano -si, eso azul NO es el mar :( sino un embalse, a falta de pan buenas son tortas- y paseitos en barca por el mismo sitio (un bote hinclable tipo zodiac, de J......). Dicho sea de paso, llevar una cámara digital en una barca no es nada recomendable, la susodicha estuvo a punto de perecer en unas cuantas ocasiones, pero por suerte llegó viva a la orilla.
La luna... El sábado había luna llena, un poco velada por las nubes, pero preciosa....
Y esta mañana de vuelta para Madrid. En la estación me he encontrado con una preciosa libélula, y como -oh casualidad- llevaba la cámara a mano, pues ahí la teneis. Luego me he montado en el Dragón Khan manchego, una atración de feria disfrazada de tren. Hasta llegar a Aranjuez aquello se mueve en todas las direcciones posibles y de forma bastante brusca. Tanto que en un par de ocasiones pensaba que iba a descarrilar, o a volcar, o las dos cosas a la vez...
Besitos!!!

La cárcel del crepúsculo (VIII)

Rosa e Inés alcanzaron este mundo en el mismo instante, pero no fue hasta cuatro lustros después de nacer cuando se conocieron. Idénticas como dos gotas de agua y sin embargo tan diferentes. La historia de su vida me fue llegando en pequeños pedazos, cual puzzle y yo fui el encargado de unirlas, para así poder encontrarle algún sentido a lo que me estaba pasando.
Un cable de acero y una gastroenteritis permitieron que me topara con Rosa, o más bien que Rosa se topara conmigo. Como tantas otras veces recorría un atajo en coche, para llegar al pueblo de al lado, donde si que había médico. Era verano, hacía calor, tenía fiebre y cada poco tenía que parar para vomitar. Hasta que el maldito cable del acelerador se partió, dejándome tirado a dos kilómetros de mi destino. Me arrastré durante algunos cientos de metros hasta que perdí el conocimiento, al llegar al paso a nivel, justo sobre las vías. De no haber aparecido Rosa ahora no estaría vivo.
Por aquel entonces Rosa vivía aislada. Una pequeña casa en lo más recóndito del campo, algunos animales y su fiel yegua Lucía. Lo que para algunos humanos era un sueño, la telepatía, para ella se había convertido en una pesadilla. Por eso aborrecía la cercanía de otros seres humanos. Por eso vivía sola.
Con la serenidad que da el paso del tiempo, ahora lo veo todo claro. Un plan perfecto, maquinado por ellos. De algún modo se percataron de mi presencia. De mi único don: la intuición. Que me permitía percibir la presencia de telépatas. No es una sensación agradable: afiladas agujas arañando mi cara, o, simplemente, dolor de cabeza enloquecedor.
Lo que entonces me pareció una casualidad, un heroico rescate, ahora se me antoja un plan minuciosamente calculado. Rosa había escapado de su control y si había alguien capaz de encontrarla era su hermana Inés.
Pero sucedió algo que no estaba en sus planes. Inés le enseñó a Rosa como controlar su poder. Y con mi ayuda, se desvanecieron en direcciones opuestas, lejos de sus garras. No pude o no supe huir y me atraparon. En contra de lo que pensaba no me aniquilaron, sino que se limitaron a arrebatarme mi don. Tampoco yo podría encontrarlas, así dejaría de interferir en sus planes.
Pero no quiero recordar eso, solo me apetece recrearme en el recuerdo de Inés, de los días que pasé junto a ella, de su voz de terciopelo y las cosas que me contó.
-Ni siquiera nuestro nacimiento fue casual- me dijo-Ellos se encargaron de volver estéril a mi padre (aunque nunca le conoció siempre le llamaba padre) de conducirles a la clínica de reproducción asistida adecuada, de unir los ovarios de mi madre con semen modificado genéticamente y de asegurarse de que fueran dos hermas gemelas las que nacieran.. Convencieron a mis padres de que una de nosotras -yo- había muerto al poco de nacer para así poder estudiarme a su antojo, para así comprobar como evolucionaba mi poder en un ambiente controlado. En el caso de mi hermana Rosa, dejaron que la naturaleza siguiera su curso.-
Su infancia no debió ser demasiado agradable, sometida a constantes pruebas, habitando lugares fríos y asépticos, rodeada de médicos y de guardianes que impedían su huída.
Al menos pudo compartir algunos días de su existencia con su hermana Rosa. Externamente idénticas como dos gotas de agua, pero con un carácter tan diferente.
Ahora ella estaba muerta y mi recientemente recuperada intuición me indicaba que tanto Rosa como yo íbamos a acompañarla muy pronto, demasiado pronto.....

Entrevistas de trabajo, calores y elevalunas

Cuando salí de la entrevista, mientras buscaba la parada de marras que me sacara de aquel polígono/parque comercial, me di cuenta de que no me había puesto nada nervioso. Y me preguntaba si el yo de hace un año o incluso el yo de marzo lo habría hecho así, o se hubiera puesto pero que muy nervioso. Lo de menos era que el puesto no se ajustara a mi perfil (después de siete años estudiando aspiro a algo mas que poner alarmas y perchas en los productos) y que el lugar estuviera pero que muy a tomar por saco. Al final lo que cuenta es crecer interiormente, aunque sea poquito a poco.
Por lo visto no era el único que buscaba la parada, porque un chico también lo buscaba. Se le había roto el elevalunas del coche y el concesionario seat del polígono el carralero era el único que se lo cogía (agosto se acerca y los talleres están petados).
Volviendo ya para Madrid por la A-6, observo revuelo en el sentido contrario. Guardia civil, retención, cristales por el suelo y una furgoneta destrozada encima de una grua. Me subió un escalofrío por la espina dorsal, porque en la macabra lotería de la carretera todos estamos en el bombo y siempre te puede tocar a tiiiiiii. Así que mucho cuidadito...
Mañana para el pueblo de finde y luego ya veremos...
Besitos..

Buscando curro

A parte de hundirme en el universo tenebroso de La cárcel del crepúsculo, que va camino de convertirse en un culebrón (y que tiene el hornor de ser uno de los relatos más largos de mis últimos dos años) me dedico a buscar curro por internet. Y parece que la cosa da buenos resultados, pues ya tengo dos entrevistas... Mañana una y la semana que viene otra. Este finde me voy al pueblo a celebrar un cumple pero luego vuelvo...
Besitos!!

Escuchando: Amarok/ Mike Oldfield