Deportes de riesgo
Paracaidismo, bici de montaña, ir en moto por Madrid y, por supuesto, la renfe de Fuencarral.
La estación de cercanías de Fuencarral es un cúmulo de despropósitos. Empezando por los andenes, que son como de "pin y pon " y el piso de los trenes queda muyyy arriba. Tengo las piernas bastante largas y me cuesta subirme a los trenes (a parte de que el otro día que iba con prisa me di un golpe en la espinilla con uno de los escalones y ahora tengo un bonito morao de recuerdo) así que no quiero ni imaginarme como debe ser la "ascensión" para una persona mayor o de corta estatura. Si los andenes son de risa, la pasarela para cruzar las vías, una frágil estructura metálica semejante a la de los andamios, también tiene su miga. Se menea lo que no está escrito, así que la mayor parte de la gente opta por cruzar las vías, con el riesgo que supone.
Pero lo que más me cabrea son los accesos. En su día la estación de marras estaba en medio de la nada, casi dentro de un centro de mantenimiento de trenes, con sus decenas de vía, talleres.... Pero ahora esta a tiro de piedra del nuevo PAU de Las Tablas y del polígono industrial donde yo tarabajo. Pero andando es casi imposible ir. Si vienes de fuencarral hay que caminar por el arcen de la carretera. Y si vienes desde el polígono industrial o de Las Tablas, primero hay que atravesar un largísimo túnel bajo las vías que parece una répilca a escala de las minas de Moria, por lo oscuro (ni un solo foco) y los sombrío. Después, caminar por una carreterita cortada con la tapia de las vías a un lado y escombreras varias por el otro. Vamos, nada recomendable aun de día e imposible de noche. Pues pese a todos esos inconvenientes solo se tara 15/20 minutos andando, que hoy lo he comprobado. Por la estación solo pasan lanzaderas (autobuses para empleados) de diferentes empresas (si, tambien de donde yo trabajo) que solo tardan un poco más en hacer el trayecto, como 25 minutos. Sin tener en cuenta lo que tengas que esperarlas ni el atasco mañanero o vespertino, que siempre lo hay.
Como le tengo cierto aprecio a mi pellejo seguiremos yendo al metro de fuencarral y haciedo uso de las lanzaderas. Si a caso los días que tenga que ir a la universidad autónoma (la beca en la que estoy también tiene clases) que solo es una parada de tren, le echaremos .... narices.. para caminar hasta la renfe...
La estación de cercanías de Fuencarral es un cúmulo de despropósitos. Empezando por los andenes, que son como de "pin y pon " y el piso de los trenes queda muyyy arriba. Tengo las piernas bastante largas y me cuesta subirme a los trenes (a parte de que el otro día que iba con prisa me di un golpe en la espinilla con uno de los escalones y ahora tengo un bonito morao de recuerdo) así que no quiero ni imaginarme como debe ser la "ascensión" para una persona mayor o de corta estatura. Si los andenes son de risa, la pasarela para cruzar las vías, una frágil estructura metálica semejante a la de los andamios, también tiene su miga. Se menea lo que no está escrito, así que la mayor parte de la gente opta por cruzar las vías, con el riesgo que supone.
Pero lo que más me cabrea son los accesos. En su día la estación de marras estaba en medio de la nada, casi dentro de un centro de mantenimiento de trenes, con sus decenas de vía, talleres.... Pero ahora esta a tiro de piedra del nuevo PAU de Las Tablas y del polígono industrial donde yo tarabajo. Pero andando es casi imposible ir. Si vienes de fuencarral hay que caminar por el arcen de la carretera. Y si vienes desde el polígono industrial o de Las Tablas, primero hay que atravesar un largísimo túnel bajo las vías que parece una répilca a escala de las minas de Moria, por lo oscuro (ni un solo foco) y los sombrío. Después, caminar por una carreterita cortada con la tapia de las vías a un lado y escombreras varias por el otro. Vamos, nada recomendable aun de día e imposible de noche. Pues pese a todos esos inconvenientes solo se tara 15/20 minutos andando, que hoy lo he comprobado. Por la estación solo pasan lanzaderas (autobuses para empleados) de diferentes empresas (si, tambien de donde yo trabajo) que solo tardan un poco más en hacer el trayecto, como 25 minutos. Sin tener en cuenta lo que tengas que esperarlas ni el atasco mañanero o vespertino, que siempre lo hay.
Como le tengo cierto aprecio a mi pellejo seguiremos yendo al metro de fuencarral y haciedo uso de las lanzaderas. Si a caso los días que tenga que ir a la universidad autónoma (la beca en la que estoy también tiene clases) que solo es una parada de tren, le echaremos .... narices.. para caminar hasta la renfe...
Planta espinosa de flores amarillas y tempranas. Se utilizaba para pastos y también como combustible.
Relativo
Ayer bueno, ya era hoy- estaba tirado en la cama a las tantas de la madrugada viendo "En la ciudad" (otra película que os recomiendo). uno de sus personajes le decía a otro que era como una tortuga. Que no dejaba que los demás supieran lo que le pasaba. Pues algo así soy yo. No me gusta mostrar mis sentimientos... De ahí los crípticos post de las últimas semanas.
Una de las cosas que suelo hacer y que saca de quicio a mi familia es pasear lentamente por toda la casa (o al menos por mi habitación o por el pasillo, que es bastante majo) con expresion embobada en el rostro, con los auriculares en los oidos, escuchando la cancion con la que me haya obsesionado en ese momento. Lo que más les fastidia es que camino en plan autista y no respondo si me dicen algo -al final si que me entero de si me estan hablando, no se me va tanto la pinza-. No pueden entender que aunque mi cuerpo continue en ese lugar, mi mente esta a años luz, recordando algo que pasó hace un instante o hace varios años, sumido en algun relato, sumido en alguna ensoñación increiblemente realista.
Esta mañana no he podido resistir la tentación y me he auto-regalado un precioso scalextric. Es una pasada, los coches han mejorado mucho desde la última vez que jugé con uno cuando era pequeño. Se agarran como lapas y te permiten pasar las curvas casi a fondo (pero con cuidadito que si no vuelcas)...
Derrotada, pero aun orgullosa. El paso del tiempo y las innumerables caidas la han despojado de su caparazón de plástico, dejando a la vista su esqueleto de acero. Añora los buenos tiempos, cuando sus ruedas arañaban el asfalto, cuando aspiraba aire en grandes bocanadas a través de la caja del filtro. Cuando deboraba gasolina de 98 octanos y aceite sintético.
Madrugada. Polvorientas calles de un solitario polígono industrial. Aprietas dos o tres veces el pedal del acelerador. El bramido del nuevo escape se mezcla con el silvido del turbo, hermosa melodía ahogada por la música que brota de los múltipes altavones repartidos por el interior del automovil. Cristales tintados, suspensión rebajada, alerones. Cruzas una mirada desafiante con tu oponente. Primera y gas.
Por ser como eres, por las inspiraciones que nos regalas cada día, por ayudarme cuando empecé la bitácora y por un millón de razones más que ahora mismo no recuerdo...