Debido a las amenazas terroristas (nuestros amigos de Al Qaeda, siempre dando por culo) la organización del Dakar ha suspedido la carrera a escasas horas de su teórico comienzo. Es la primera vez que se suspende el Dakar desde su nacimiento en 1979.
Es un desastre para el deporte y para la vida, puesto que supone una pequeña (o grande) victoria para los terroristas que, en nombre de no se sabe qué, amenazan y siembran el terror a lo largo y ancho del planeta.
Me quedo con las palabras de Juan Porcar: hay esperanza, hay un posible recorrido alternativo para el año que viene.
Y una promesa para el año que viene: estaré en Lisboa, como espectador, claro, para animar a todos los participantes, a los grandes y sobre todo a los privados, a los que se hipotecan hasta las cejas por cumplir un sueño ^_^