Quizás sean los nervios. El dragoncito que habita en mi interior está inquieto, intento que se tranquilice, porque conozco su cólera y recuerdo los días malos, los días oscuros, las noches interminables.
Hoy de nuevo las sensaciones se superponen, amontonadas unas encima de otras. Y, delante del ordenador, con palabras, escribiendo, intento deshacer la madeja de sensaciones y de recuerdos.
Vamos, concéntrate en el momento, en lo que sientes ahora
-Estoy cansado, pero el lunes descansaré.
-Tengo sueño. Iré pronto a la cama.
-Mañana me pondré zapatillas, se acabaron los zapatos por esta semana.
En fin, son pensamientos sencillos, rutinarios, básicos.
Esta mañana recordaba un diálogo de la película Matrix:
Morfero: Neo, tarde o temprano entenderás igual que yo, que existe diferencia entre conocer el camino y andar el camino.
Sigo buscando mi camino.